Fábrica de Arte Cubano

Fábrica de Arte Cubano
F.A.C. / Foto: Dazra Novak

La F.A.C. -proyecto de X Alfonso- ubicada en 11 y 26, Vedado, se ha convertido, desde hace unos meses, en la mejor propuesta nocturna para muchos. Abierta de jueves a domingo la fábrica recibe a más de 500 asistentes cada una de sus noches, un público variopinto que alterna chancletas con tacones de aguja, pelados estrafalarios y farándula pudiente (o no), amalgama etárea que, a su vez, elige libremente entre las salas y sus ofertas (las obras expuestas están a la venta). ¡A estas alturas hasta han otorgado carnet de asociado por asistencia recurrente! A estas alturas la fábrica ha ganado un verbo/acción propio(s): “voy a fabricarme hoy”, anuncian los asiduos su presencia. Lo mejor de la fábrica es que usted puede apropiarse del espacio según su ánimo nocturno de turno, lo mejor es que siempre hay algo nuevo para hacer: teatro, cine, danza contemporánea, conciertos, DJs, exposiciones, intranet para chatear o visitar la página desde los móviles. Lo mejor es que todo esto puede pasar (estar pasando a la misma vez) en la misma noche. Salvando las distancias, la F.A.C. es como esos parques de provincia adónde se va cada fin de semana y se encuentra a casi todo el mundo, se le da infinitas vueltas a sus pasillos como mismo se recorre una glorieta, y uno termina bajo los mangos del patio en plena madrugada (una de las áreas de fumadores), sentado sobre rústicos asientos o en los pequeños reservados, con la sensación de haber recorrido muchos lugares en una misma noche. Uno piensa que, efectivamente, mañana será otro día y esta fábrica promete un recorrido totalmente nuevo, nuevecito de paquete.

Habana en las tablas

Calígula
Alexis Díaz de Villegas en Calígula / Foto: Beatriz Verde Limón
Obra de teatro Antígonon de Rogelio Orizondo por teatro el público
Daisy Forcade y Giselda Calero en Antigonón /
Foto: Beatriz Verde Limón

Cuando uno va a ver una película de Almodóvar uno sabe a lo que va: es Almodóvar. Si te recomiendan alguna de Tarantino, ni preguntes si está buena o mala: es Tarantino. Si alguien dice algo de Woody Allen, andará por aquí: “bueno, chica, qué te puedo decir, a mí me gustó”. Salvando las respetuosas distancias entre cine, teatro y todo lo demás, cuando alguien se decide por una obra dirigida por Carlos Díaz, se sabe, es Carlos Díaz. En dos teatros de la avenida Línea, separados apenas por espacio de una cuadra, Trianón y Raquel Revuelta ofrecen dos obras. Una, plena de colores en su vestuario, escenografía e inmejorabbles actuaciones, la otra, en blanco y negro. Calígula con sus caprichos de dictador en la piel de Alexis Díaz de Villegas. (Qué decir de este último que no se haya dicho ya). Antigonón, un contingente épico (work in progress) en cambio, escrita por Rogelio Orizondo y dirigida por Carlos Díaz, un contigente épico presentando la obra que no verán a continuación y… todo el mundo sabe lo que es un contigente, ¿o no? Un contingente para una obra que ha de durar toda la vida. Tres actores jóvenes, dos de ellas mujeres: Giselda Calero y Daisy Forcade. Una de ellas especialmente buena en su actuación. Antigonón es una obra que te arranca la sonrisa, o más bien la carcajada, quizás sea por tan buena interpretación de esta joven actriz, que hace uso de una gestualidad bien estridente mezclada con lo burdo, con el choteo, quiero decir, la chusmería cubana en su expresión más baja. En esta obra no hay miedo a las “malas palabras”, no hay frases de doble sentido porque se habla directo aunque se habla en un sentido doble. Hay escenas de dudosa necesidad y hay crítica o señalamiento de la verdad al abordar temas como la emigración, lo social, lo político, combinado con intertextualidades que apuntan a los clásicos y el juego con el Abdala de Martí en un concurso de preguntas y respuestas la más de las veces ingeniosas. Así, se habla del tanque, del yuma, de la papaya fresca y por supuesto, del contingente como estrategia de agotamiento social. Y, les comento, no-hay-des-nu-do, eso mismo, nadie en cueros. Nadie. Ya sabemos, con Carlos Díaz puede pasar cualquier cosa.

Obra de teatro Calígula del público
Elenco de Calígula /
Foto: Beatriz Verde Limón
Obra de teatro Antigonón de Rogelio Orizondo
Antigonón /
Foto: Beatriz Verde Limón
Obra de teatro Antígonon de Rogelio Orizondo por teatro el público
Daisy Forcade y Giselda Calero /
Foto: Beatriz Verde Limón