Calle 17

calle 17
Foto: Dazra Novak

Me gusta caminar por la calle 17 temprano en la mañana y, especialmente, en la tardes de invierno. Confieso que, aunque no figure en mi itinerario, yo hago la fuerza y le recorro al menos un tramo de esa extensión suya que parte el Vedado en dos. La camino y pienso en nada, acaso en todo, en cualquier cosa. A mediodía es insoportable, porque increíblemente, a pesar de haber árboles, tiene poca sombra, o quizás sea que el pavimento cubre un área más amplia y entonces lanza más calor de lo debido. Las casas de la 17 son inmensas, enrejadas, algunas se nos presentan maquilladas, otras, en cambio, visiblemente tiradas al abandono, pero todas auténticas, serias, guardando el esplendor de un tiempo mejor. No puede decirse que sea esta una vía principal, y sin embargo el tráfico la acompaña la mayor parte del día. Bien asfaltada y ligera, amplia y desenfadada, seria con sus hospitales, oficinas de trámites, relajada en sus bares, restaurantes, y nuestra Unión de escritores y artistas de Cuba (Uneac) en la esquina de H. La calle 17 apura el paso al cruzarse con L como si quisiera llegar más rápido al edificio Focsa, al malecón, al mar que se abre inmenso cuando, de una vez, desemboca en la Piragua.

Esa Habana otra…

Calle San Lázaro en el Vedado habanero
Calle San Lázaro de los 50/Tomado de Cuba en fotos
Calle San Lázaro en el Vedado habanero de los 50
Calle 17 del Vedado de los 50/ Tomado de Cuba en fotos
Hotel Nacional en el Vedado de los 50
Hotel Nacional en los 50/ Tomado de Cuba en fotos
Carlos III en la Habana de los 50
Carlos III en los años 50/ Tomada de Cuba en fotos
Calle Zanja en los 50
Calle Zanja en los años 50/ Tomada de Cuba en fotos
Calle de La Habana Vieja en los 50
Calle de La Habana en los 50/ Tomada de Cuba en fotos

A veces cuesta creer que otro tiempo haya sido posible. Y hasta es el mismo mapa, pero es difícil reconocer el trazado de las calles, los terrenos baldíos con edificios por nacer, e incluso la gente con ese rostro como de inocencia vuelto a la cámara. ¿Será que cuando el tiempo pasa así, a lo tremendo, se lo va tragando todo? ¿Será?