Villas Jabón Candado

Villa Jabón Candado
Villa Jabón Candado de 41 y 50, Playa / Foto: Dazra Novak

Yo ni pensaba existir cuando aquello, pero era algo así como que en medio del lavatín, cuando la pastilla de jabón Candado iba a medio gastar, te encontrabas una balita y dentro de la balita el premio: ¡una casa! ¿Cuánto costaba el jabón? No lo sé, pero seguro fueron centavos (aunque los centavos en aquella época tenían más valor que ahora). ¿Cuántas balitas se habrán sacado los verdaderamente necesitados? Tampoco lo sé, la suerte en estos casos no ha sido muy democrática que digamos. He preguntado a los mayores de la cuadra pero no recuerdan si fue en los años veinte, los treinta, ¿los cincuenta? Hoy, las Villa Jabón Candado lucen remodelaciones que las han cubierto de rejas, aumentado dos pisos más y colocado escaleras de acceso externo. Hasta ahora no he encontrado ninguna que se mantenga tal cual se la concibió: portales abiertos, muros bajos de jardín con pequeñas rejitas, ventanas de hoja que dejan entrar la luz a borbotones, pisos con cenefas bellísimas que cambian para cada habitación. No obstante, aún se las puede reconocer por el simbólico candadito, pedigree a veces acompañado de su letrero original Villa Jabón Candado, que las señala como objeto de lo que en otros tiempos se consideraba buena fortuna.

Villa Jabón Candado
Villa Jabón Candado de 41 y 58C, Playa / Foto: Dazra Novak
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Guillermo Cabrera Infante, Tres tristes tigres

Tres Tristes Tigres de Guillermo Cabrera Infante

[…] y es curioso que tantas cosas entren en Cuba por la boca y no solamente nos comamos el espacio, sino que comerse una mujer es acostarse con ella y comebolas y comemierda es sinónimo de idiota y comerse un cable es pasar hambre, necesidades y comecandela es un guapo de oficio y comer de la mano de alguien es dejarse domesticar por ese adversario y cuando alguien hace algo bien o alguna cosa extraordinaria, se dice que se la comió […]

 

Guillermo Cabrera Infante (Gibara, 1929-). Bajo el seudónimo de G. Caín publicó críticas de cine en el semanario Carteles. Fundador de la Cinemateca de Cuba. Director del magazine literario Lunes de Revolución. En 1960 publica el libro de cuentos Así en la paz como en la guerra.  En 1964 su novela Tres tristes tigres  es galardonada con el premio Biblioteca Breve.