10 mandamientos cubanos para el uso del pozuelo plástico

pozuelo plástico1- El pozuelo nunca se devuelve vacío.
2- Será preciso llenarlo, mínimo, en sus 3/4 partes, de lo contrario te colgarán el título de tacaño… y tendrán razón.
3- Sabemos que la cosa está mala, de modo que nadie te va a reprochar si te demoras meses hasta tener algo con qué llenarlo antes de devolverlo.
4- Sí, la cosa está mala pero… vamos, tampoco le eches cualquier cosa.
5- Si lo vas a devolver vacío, por lo menos, friégalo.
6- Los pozuelos parece que no, pero son caros (sobre todo los que tienen tapa y sirven para el microwave). No seas cara dura y devuélvelos.
7- Los pozuelos se extravían con facilidad. A fin de evitar esto, identifícalos escribiendo tus iniciales en el fondo con pintura de uñas. (si tampoco regresan con esto, entonces usa un clavo caliente para marcarlos).
8- No contradigas al vecino cuando asegura que ese pozuelo es de él. Recuerda que son tiendas diferentes, pero iguales productos, y por eso terminamos comprando todos lo mismo. Si no usaste la pintura de uñas, mala tuya.
9- Si sabes que el vecino tiene la mala costumbre de no devolver nunca el pozuelo (incluso los que están debidamente rotulados), no discutas, no te fajes, para casos como este existen los potes vacíos de Nestlé.
10- No te dé pena sacarlo para guardar la comida que sobró en el restaurante, la merienda que alguien no se comió o algunas bolas de helado con la cola que te mandaste en Coppelia. A estas alturas ya el mundo entero sabe que el pozuelo plástico es el mejor amigo del cubano, después, claro, de la jabita de nylon.

Acuario Nacional

acuario nacional de Cuba
Acuario Nacional / Foto: Dazra Novak

Tursiops querida, no sé si desde que vives en la exótica Dubai, en tus visitas a Cuba, has vuelto a visitar nuestro Acuario Nacional. No sé si llegaste a ver esta, la entrada con delfines, cuando aún trabajabas en él. A lo mejor solo te tocó el viejo, cuya entrada se hacía desde la calle 1ra. De esa parte donde dábamos enseguida con el estanque de las mantas y de la foca Silvia. ¿Recuerdas a la foca Silvia? Siempre me dio mucha gracia porque tengo una tía que también se llama así. Hoy ni siquiera existe el mirador, y de las áreas para ver los peces a través de los cristales, solo quedan las más chicas. Aunque me han dicho que las reconstruirán, me da un poco de tristeza ver las antiguas partes destruidas. Sí, han derrumbado toda la parte vieja y solo están funcionando las instalaciones nuevas, estas áreas inmensas de piscinas para los shows de los delfines y los lobos marinos donde la gente, bajo los toldos, aplaude divertida aupada por un animador. Ahora a la entrada quienes nos reciben son las tortugas, ¿o serán caguamas? Perdona mi ignorancia, entre nosotras dos solo hay una bióloga marina, y esa eres tú. Hay una islita de mangle entre el estanque de las caguamas y los lobos marinos con una pasarela de madera y bajo la sombra, algunas personas venden artesanías y libros infantiles. Perdona que no le haya tirado fotos a los delfines pero, como hay taller de verano para los niños, me quedé a tirarle fotos a una de las entrenadoras de lobos marinos para mi blog de cubanos en una palabra y, cuando vine a darme cuenta, perdí mi entrada para el show de aquellos. Sé que te gustará saber que a los niños les enseñan las maneras y características de los lobos marinos, luego los dejan nadar en la piscina, tocarlos, ¡hasta abrazarlos! Dime tú, que eres la experta, ¿entienden los animales el abrazo?