Permutas en La Habana

camión de mudanzas

Foto: Dazra Novak

Cuando la Habana se me convierte en un vía crucis agarro mis matules y permuto. Eso, permuto, me entrego voluntariamente –bandera blanca- al recuerdo. No le doy el gusto de amargarme los días. Me convierto de nuevo en aquella sonrisa inocente y menor de edad cuya única obligación era ir a la escuela y sacar buenas notas, jugar con los muchachos del barrio –con permiso, o sin él-, leer algún libro de aventuras hasta la madrugada y soñar despierta. Soñar con el futuro –el futuro soñado siempre era mejor, ¿alguien sabe por qué?-. Ahora que lo pienso, permutar es la manera cubana -¿humana?- de vivir. Permutar de familia, de barrio, de juguete, de calle, de grado, de carrera, de amigos. Permutar de ciudad, de provincia, de isla, de pensamiento y de prioridades. Permutar, incluso, sin quererlo, sin darnos cuenta de que estamos permutando. El cubano permuta hasta dentro de su cabeza, permuta las ideas, los deseos, las angustias, los sentimientos, los gustos, los perdones. Pero si hay dos cosas impermutables en nuestras vidas, esas son la cubanidad y el adiós. La primera es el bulto obligatorio que sube a nuestro camión de mudanzas, no hay manera de cambiar de sitio sin llevarse la idiosincrasia propia –eso sería como irse a otro lado sin uno mismo-. Muy por el contrario, el adiós se nos encarama sin permiso, aún cuando intentamos bajarlo, dejarlo atrás, tirarlo de ese camión en movimiento para que el auto que viene detrás lo aplaste, lo aniquile, lo neutralice. Pero es inútil, el adiós –no se sabe cómo- vuelve a estar aquí, permuta con nosotros y en días como este, qué cosa, en días como este nos cuestiona la vida entera.

Anuncios

Acerca de dazranovak

Escritora cubana. Licenciada en Historia por la Universidad de La Habana. Tiene en su haber los premios: Pinos Nuevos 2007 (cuentos, Cuerpo Reservado, editorial Letras Cubanas 2008), David 2007 (cuentos, Cuerpo Público, ediciones Unión, 2009) y Uneac 2011 (novela, Making of, ediciones Unión, 2012).
Esta entrada fue publicada en Misceláneas y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

8 respuestas a Permutas en La Habana

  1. Gustavo dijo:

    Darwin llamaría evolución a lo que llamas permutar.

    Hace unos días estuve en La Habana y claro que llevaba mi”bulto” de mexicanidad, espero haber incorporado algo del “bulto” cubanidad que a fin de cuentas es incorporar lo que nos gusta de los cubanos, o ¿porque no? de una tía, de un amigo, o de un gato. a veces eso implica quitarse algo del bulto mexicanidad para ser más cubano, mas mi tía o más gato.

    Saludos y gracias por escribir

    • dazranovak dijo:

      Gustavo, sí, a veces es evolución, pero a veces es “no queda más remedio”, a veces es un error del que nos lamentamos, a veces “era mejor así”. A veces “qué triste, qué dolor tan grande”. Por suerte: a veces “qué bueno”… también. Abrazo

  2. César Rodríguez dijo:

    Muy bueno Dazra. No hay dudas de que sabes decir las cosas y al hacerlo te identificas y me me siento identificado. ¿Sabes cuantas veces mis padres se permutaron desde que nací en 1951..?nueve; ahora que leí tu artículo me puse a sacar la cuenta. Y 4 veces mas yo solo las dos veces que me casé. He vivido en casi toda la Habana. Luego me mudé a Santiago de Chile y aquí he permutado 4 veces mas. Ahora que lo pienso, he vivido como nómada y aun quisiera regresar a la Habana para no estar lejos de mi última morada que quisiera que fuera Colón, pero el futuro es incierto. Saludos.

    • dazranovak dijo:

      Increíble cómo vamos dejando algo de nosotros por todas partes, no? Me pregunto si los lugares que uno deja guardarán esos “algo” de alguna manera. Aunque dice Sabina que al lugar donde has sido feliz no debieras jamás regresar, no sé si darle la razón, la verdad, hoy no sé

  3. César dijo:

    Un abrazo a esos que buscan y se buscan.

  4. Mauricio dijo:

    Hola Dazra, desgraciadamente la permuta mas dificil es la de pais, es una permuta que muchos cubanos hemos pasado y que por desgracia es la unica en la que el bulto idiosincrasia se abre por el camino y se le caen algunas cosas y le entran otras. Despues que permutas de pais ya nada vuelve a ser lo mismo, es como si el mundo cambiara 50 annos en solo unos pocos, de repente lo vez todo diferente y ya nada es igual.
    Gracias por escribir tan maravillosas y ojala algun dia pudieramos filosofar un poco en algun bar de la habana. Saludos y abrazos

  5. Yami dijo:

    antes de dormir leo tu blog, para “permutar” las dudas, las noches de desvela por el estudio, o sinplemente permutarme a cuba otra vez

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s