Apología de la chancleta cubana

chancletas

Foto: Dazra Novak

¿En qué otro lugar del mundo, a las siete de la mañana, tres de la tarde o medianoche, se escucha el percutir de una chancleta sobre el asfalto con semejante alevosía? Por la acera, a la entrada de la ciudadela, en el pasillo de un policlínico, ganándole su eco a ese estirado portal custodiado por columnas. Sobre polvo de calle o salvando charcos allegro vivace de goma que va chupando los carcañales camino a buscar el pan o los mandados. El chancleteo, en tanto vernácula fiesta callejera, debería ser considerado como otro humilde aporte nuestro al Patrimonio de la Humanidad. Por la efusividad y traqueteo del mismo uno puede hacerse la idea del género que provoca semejante revuelo, porque está comprobado que el chancleteo de las hembras cubanas no suena igual al de los machos cubanos. Mientras el de ellos es contenido -al poner en entredicho su condición de macho-, el de ellas va acompañado de ese contoneo nalgatorio que condiciona indefectiblemente su musicalidad y ritmo, que nos hace seguirlos o padecerlos hasta que se pierden al doblar la esquina. Al chancleteo cubano, contrario al extranjero, no le da pena y deja que la goma se le divorcie de los pies para luego darle la descarada nalgadita bajo la plantas. Cada vecina tendrá su sonido característico, su hora del día para atravesar las puertas, y así replantearnos si queremos tropezarnos con esa persona o no. Chancleta apurada, chancleta senil, chancleta irreductible, chancleta ociosa, ¡chancleta eternamente de vacaciones! Porque hay quien, incluso, se siente orgulloso de su propio chancleteo y avanza lentamente, coqueteando con esa mirada que seguro se dará la vuelta para verle. Porque nuestro chancleteo, más que música de fondo para el desplazamiento, es cubanísimo acto de paso firme por este mundo.

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Acerca de dazranovak

Escritora cubana. Licenciada en Historia por la Universidad de La Habana. Tiene en su haber los premios: Pinos Nuevos 2007 (cuentos, Cuerpo Reservado, editorial Letras Cubanas 2008), David 2007 (cuentos, Cuerpo Público, ediciones Unión, 2009) y Uneac 2011 (novela, Making of, ediciones Unión, 2012).
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3 respuestas a Apología de la chancleta cubana

  1. nelson silvestre dijo:

    MUSICAL , NATURAL.

  2. Manigua dijo:

    Me ha gustado mucho esto, creo que llego un poco tarde a tu blog, te seguiré, ya te leo en Cuba Contemporánea. Saludos

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