Huellas

barco en PLaya
Foto: Beatriz Verde Limón

No recuerdo bien, pero creo que hará fácilmente unos diez años, o más. Su nombre es Alejandro Ulloa y vivía, antes de irse a esas otras tierras, muy cerca de mi casa. Andaba como un loquito de acá para allá recogiendo tarecos y armando esos grandes conjuntos –esperpentos según los vecinos-, que en arte se conocen como instalaciones. Llegué a ver algunos lienzos de formato grande donde embadurnaba con dedicación en las horas de la madrugada, escuché muchas de sus teorías y hasta vimos juntos alguna que otra exposición. El chino Lam, su vecino, llegó a decirle un día mientras le regalaba algunas varillas de soldar, que mejor se buscaba un trabajo serio y se dejaba de tanta bobería. Qué decir, Alejandro siempre fue de sonrisa fácil y se rió mientras le agradecía el favor. Este muchacho, como tantos otros jóvenes cubanos, ya no está en Cuba. Pero tiempo antes de su partida se las arregló para sacar permisos, convencer a los vecinos, reunir materiales e involucrar a medio barrio y sacar de este pequeño parque un área para que los muchachos jueguen, los viejos se sienten por las tardes y así, con algo de imaginación, toda vez que uno pase de regreso a casa, ver este barco cargado de contenedores anclado cerca del semáforo de 41 y 60. El barco de mi barrio, es su huella.

Anuncios

2 Replies to “Huellas”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s