Generación part-time

jóvenes cubanosPoco a poco, bajo nuestras narices, una nueva generación se pone en pie y le hace frente a su vida económica. Pasa que hace unos días hablaba con un estudiante de la Facultad de Comunicación Social y así justificó: “No quiero pedirle más dinero a mi padre”. “Pero… ¿fregar platos?, espeté. “¿Qué tiene?”, respondió ante mi propio bochorno. Rebobiné. Años atrás era mal visto dedicarse a otra actividad en clara disonancia con la carrera que se estudiaba, al punto de considerarse “bajar de nivel”, “desviarse del camino”, “perder tiempo”. Era preciso sacrificarse antes –comerse un cable- para luego recoger los frutos: ser todo un profesional (igual, muerto de hambre). Saqué mis cálculos: qué malcriadez la nuestra. Comprendí de golpe que el paternalismo de mis tiempos ya se venía muriendo hacía rato y en esta, su agonía final, la nueva generación no se sienta a llorar, pedir o reclamar, sino que “mete cabeza”, “lucha lo suyo” en trabajos part-time, a destiempo, para no interrumpir los estudios. Junto al mundo flotante habanero, en repentino equilibrio, hay un estrato joven que encuentra en los trabajos delivery, fregado de autos, pizzerías, trabajos manuales y de cajeros en restaurantes, la manera de sufragar esos gastos propios y necesarios de la juventud, esos que muchas familias son incapaces de sostener tal como reza ese “acuerdo tácito de la familia cubana”: mantenerte hasta que seas “alguien en la vida”. Acuerdo caduco este, porque ya los jóvenes comparten alquiler, se hacen sus propias vidas, a su manera, como debe ser, rompiendo con esa convivencia de varias generaciones en un mismo hogar que tantos estragos causó y arrastra aún la familia cubana. Esta generación, mejor o peor preparada, es una generación que no espera y que ha entendido cómo deben funcionar las cosas: si quieres algo, ve a buscarlo tú mismo.

Anuncios

2 Replies to “Generación part-time”

  1. Hay un detalle que me provoca incertidumbre: ¿quiénes comparten un alquiler fregando carros o trabajando de cajeros en restaurantes? Lo digo porque en Centrohabana un alquiler no vale menos de 60 mensuales…ceucé… A no ser que vivan cuatro o cinco juntos en el mismo cuarto. Debe ser eso. Un alquiler colectivo.
    Yo tengo una impresión ligeramente distinta sobre la más joven generación: es cierto que no piden nada, pero tampoco creo que busquen nada. Toman lo que pueden y punto. ¿Buscar? Oh, puede ser una actividad muy riesgosa…

  2. Hace unos días conversaba con alguien que me decía que la apertura de la pequeña empresa no soluciona los problemas económicos de este país, pero ayuda a desoxidar las mentes, y es cierto. Mi generación está metida en todos esos ruedos a los que no me sé acomodar. Me siento desclasado, pero hasta a mí se me están ocurriendo cosas. Es un fenómeno interesante este. Besos,
    R

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s