Sé feliz

Concierto de Carlos Varela

Foto: Olivia Prendes

Concierto de Descemer Bueno

Foto: Ivan Soca

Descemer ha mitigado nuestro diciembre cubano con su disco Bueno. No solo ha llenado espacios en la radio, en los taxis-almendrones, en las fiestas de fin de semana sino que se ha colado en las listas de ipods, mp3, en cafeterías y bares, en la gente que tararea mientras hace cualquier otra cosa como limpiar la casa, arreglar el carro, jugar dominó, caminar por las calles de la Habana. Diciembre bueno, como dicen algunos en jarana, mientras piden otra vez 7 días que no volverán jamás. Descemer y Buena fe, Gema, Baby Lores, y tantos otros poniéndole sentimiento a todo esto: si la soledad te enferma el alma, si el invierno llega a tu ventana, no te abandones a la calma con la herida abierta… sé feliz, sé feliz. Si casi lloro por no lograr entradas en su concierto del Teatro Mella qué decir por el de Varela, adonde la gente se fue corriendo sin dejarme ni la posibilidad de un ticket rasgado en su mitad. Creo que me perdí algo así como una vuelta en la montaña rusa de Jalisco Park, un pasaje seguro a “los viejos tiempos”. No me da pena decirlo, envidia que siento, porque en su perfil de facebook Majel Reyes puso más o menos lo que presumo sintió la mayoría: “Yo pasé la mayor parte del tiempo con un nudo en la garganta. Un nudo de nostalgias y sentimientos que nos callamos, que no nos permitimos, que no compartimos… un nudo de ausencias y de dolor por los amigosque se han ido, a los que hemos renunciado, o a cuyos vacíos nos hemos resignado. Un dolor por una ciudad con huecos en forma de siluetas. Hoy quisiera saber escribir, hoy quisiera ser poeta y resumir ideas y pronunciar epifanías geniales, pero no lo soy: gracias entonces por Carlos, y a Carlos. Porque de alguna manera nos pone voz, porque logra hacernos un puto nudo en la garganta, y nos obliga a recordar, a sentir, a llorar. Hace tiempo camino con una sensación de lejanía en mi propia ciudad, de desconexión, de no pertenencia. Una sensación incómoda que me inflige cierta culpa. Esta noche, Carlos me regala gente afín, gente que me devuelve a mí misma entre ellos, gente donde puedo ser. Y de alguna manera mi culpa se alivia, porque me doy cuenta de que no soy yo, son ustedes que no están, son ustedes que se han llevado consigo parte de mi Habana…”

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Acerca de dazranovak

Escritora cubana. Licenciada en Historia por la Universidad de La Habana. Tiene en su haber los premios: Pinos Nuevos 2007 (cuentos, Cuerpo Reservado, editorial Letras Cubanas 2008), David 2007 (cuentos, Cuerpo Público, ediciones Unión, 2009) y Uneac 2011 (novela, Making of, ediciones Unión, 2012).
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