Jesús Díaz, Las iniciales de la tierra

Las iniciales de la tierra

Las iniciales de la tierra

[…] Tendidos sobre la yerba, relajados, estuvieron mucho rato mirando el cielo hasta que Carlos murmuró que así mismo era el mar, ¿cómo era el daño? Ella no logró concretarlo en una imagen, en un muñeco, en una voz, y él dijo que entonces el daño no existía. Toña se paró asustada, rogándole silencio, y Carlos le preguntó si acaso el daño sería como los muertos. Tampoco era como los muertos, respondió ella, el daño estaba en los muertos, sobre todo en algunos muertos, y era simplemente como el daño, por eso no se podía ver en cualquier momento sino como él quisiera, lo que sucedía a veces en noches estrelladas y tranquilas y otras en noches de tormenta. Para buscarlo había que tener valor y sentir respeto, ¿se atrevía a ir con ella al cementerio esa noche? Carlos sintió un escalofrío en la columna vertebral al decir sí, y lo volvió a sentir durante el día cada vez que recordó el compromiso, y lo sintió con mayor fuerza en la noche, cuando Toña arañó la madera de la ventana. Tuvo que repetirse varias veces que él era hombre-hombre no toma sopa ni le tiene miedo al susto, para controlar los deseos de orinar y escaparse en silencio aprovechando el sueño de Pancho José. Lo confortó la luz blanquísima y le infundió valor el recuerdo del abuelo Álvaro, que estaría cuidándolo desde el mundo de los muertos.

La luz se hizo espectral en la sabana abierta. Recortaba la silueta de los árboles, creaba extrañas sombras curvas, se hacía una cavidad sin borde para los imprevisibles ruidos de la noche. Carlos sintió que el valor lo abandonaba al llegar a la arboleda, y se apartó para aliviar al menos el dolor de la vejiga. Había comenzado a liberarse cuando Toña exclamó:

-No se orina en la seiba. […]

Jesús Díaz (La Habana, 1941-). Perteneció al Departamento de Filosofía de la Universidad de La Habana (1963-1971) Dirigió la plana cultural del periódico Juventud Rebelde (1965-1966) y El Caimán Barbudo durante su primera época (1966-1967). Ha publicado los libros de cuento Canto de amor y de guerra (1978) y Los años duros (1966) que obtuvo el premio Casa de las Américas y la novela Las iniciales de la tierra (1987).

 

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Acerca de dazranovak

Escritora cubana. Licenciada en Historia por la Universidad de La Habana. Tiene en su haber los premios: Pinos Nuevos 2007 (cuentos, Cuerpo Reservado, editorial Letras Cubanas 2008), David 2007 (cuentos, Cuerpo Público, ediciones Unión, 2009) y Uneac 2011 (novela, Making of, ediciones Unión, 2012).
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2 respuestas a Jesús Díaz, Las iniciales de la tierra

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